miércoles, 3 de diciembre de 2008

Escondida


Escondida entre la oscura noche,
me senté a llorarle al cielo.
Mis ojos fijos arden en rabia y
desilusión, mientras miro ese espacio
donde limita las luces de la ciudad con
la oscuridad serena del cielo desierto.
¿Qué hice tan mal?, me siento miserable
al darme cuenta que no tengo quien
escuche todas mis lamentaciones sin criticarme.
Me descubro sollozando y preguntando
¿a donde pertenezco ?
Mis sentimientos son fuertes y puros
e inmensamente grandes, ¿pero de que
me sirve todo esto, si para esta sociedad
sigo siendo insignificante?,
quiero vivir de esto para ayudar a los demás
a soñar, a creer que el mundo puede cambiar,
pero pensar de esta forma solo me trae
criticas ajenas sobre mi persona.

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